La extrema derecha y el Partido Popular se manifestaron unidos en contra del aborto

Aznar y Cospedal coincidieron con jóvenes que realizaban el saludo fascista y portaban la bandera del águilucho

Entre los algo más de 55.000 personas que se manifestaron el pasado sábado en Madrid en contra del aborto se encontraban simpatizantes de partidos de extrema derecha. Incluso, alguno de los manifestantes no dudó en acudir a la marcha con la bandera falangista y, llegado el caso, realizar el saludo romano.

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“No matéis los cuerpos con el aborto. No matéis las almas con el pecado”. Este es el lema que los simpatizantes de Acción Juvenil Española, uno de los partidos de extrema derecha más activos, eligieron para manifestarse -al igual que José María Aznar, María Dolores de Cospedal o María San Gil-, en contra del derecho de la mujer a interrumpir voluntariamente su embarazo.

Tal como son
Los integrantes de este colectivo fascista se encontraban como pez en el agua en la manifestación. De hecho, no les importó fotografiarse realizando el saludo fascista o incluso haciendo un gesto similar al juramento de las SS –tal y como lo hace el joven de la sudadera gris en la segunda fotografía-.

Como con Franco
Según afirman en su página web, Acción Juvenil Española hizo “gala de catolicismo y patriotismo” no sólo acudiendo a la marcha o portando su pancarta, sino repartiendo cientos de octavillas en las que textualmente se decía que “para que el aborto y la droga y los demás males sociales que nos rodean sean definitivamente vencidos, necesitamos sociedades políticas bien constituidas, estados confesionalmente católicos (…) como lo fue en España desde la conversión de Recaredo (año 589) hasta la muerte de Franco (1975) con breves excepciones”.

Alternativa Española
Otra organización vinculada a la extrema derecha más reaccionaria presente en la manifestación fue Alternativa Española (AES), partido fundado en 2004 que según su iderario pretende inculcar a toda costa “principios y valores” en la vida pública y el Parlamento tales como “la Vida, la Familia, nuestras Raíces Cristianas, España…”. Los fanáticos de AES también acudieron a la marcha con su propia pancarta.

Más colectivos
La Falange Auténtica y la Falange Española de las J.O.N.S también acudieron a la manifestación. Así lo reconocen en sus páginas web, donde además señalan que para la ocasión han elaborado pancartas y panfletos contra el derecho de las mujeres a abortar.

Viejos conocidos
No es la primera vez que la extrema derecha y el Partido Popular se manifiestan juntos por las calles de Madrid. En varias ocasiones, el PP coincidió con los partidos políticos más ultras en las manifestaciones que convocaba la Asociación de Víctimas del Terrorismo que presidía Francisco José Alcaraz. Era una época en la que triunfaban miles y miles de banderas españolas, como reconoció por escrito, gozoso y gratamente sorprendido, el ultraderechista Blas Piñar, quien felicitó por ello al ahora moderado Rajoy. Ahora, la extrema derecha y el PP parecen haber cambiado las banderas por los denominados Bebes Aído.

jmgarrido@elplural.com

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“No matéis los cuerpos con el aborto. No matéis las almas con el pecado”. Este es el lema que los simpatizantes de Acción Juvenil Española, uno de los partidos de extrema derecha más activos, eligieron para manifestarse -al igual que José María Aznar, María Dolores de Cospedal o María San Gil-, en contra del derecho de la mujer a interrumpir voluntariamente su embarazo.

Tal como son
Los integrantes de este colectivo fascista se encontraban como pez en el agua en la manifestación. De hecho, no les importó fotografiarse realizando el saludo fascista o incluso haciendo un gesto similar al juramento de las SS –tal y como lo hace el joven de la sudadera gris en la segunda fotografía-.

Como con Franco
Según afirman en su página web, Acción Juvenil Española hizo “gala de catolicismo y patriotismo” no sólo acudiendo a la marcha o portando su pancarta, sino repartiendo cientos de octavillas en las que textualmente se decía que “para que el aborto y la droga y los demás males sociales que nos rodean sean definitivamente vencidos, necesitamos sociedades políticas bien constituidas, estados confesionalmente católicos (…) como lo fue en España desde la conversión de Recaredo (año 589) hasta la muerte de Franco (1975) con breves excepciones”.

Alternativa Española
Otra organización vinculada a la extrema derecha más reaccionaria presente en la manifestación fue Alternativa Española (AES), partido fundado en 2004 que según su iderario pretende inculcar a toda costa “principios y valores” en la vida pública y el Parlamento tales como “la Vida, la Familia, nuestras Raíces Cristianas, España…”. Los fanáticos de AES también acudieron a la marcha con su propia pancarta.

Denunciado el nieto de Franco por agredir a una inmigrante en la estacion del AVE en Zaragoza

 

Francisco Franco Martínez Bordiú golpeó a una vigilante del AVE en Zaragoza que le impidió subir al tren por haber llegado tarde

Agentes de la Policía Nacional han denunciado Francisco Franco Martínez Bordiú, nieto de Franco, por haber golpeado e insultado a una vigilante de la estación del AVE de Zaragoza. Al parecer, según relata Heraldo.es, el nieto del dictador había llegado tarde al tren con desino Madrid.

Pese a que el acceso ya estaba cerrado porque el AVE tenía que iniciar su marcha, Francisco Franco Martínez Bordiú se ha saltado la barrera de seguridad en el andén para intentar llegar al tren. Según El Heraldo, la vigilante le ha impedido el acceso, momento en el que el nieto de Franco, “tras golpear fuertemente las puertas del tren”, la ha insultado por su condición de inmigrante y la ha agredido. Francisco Franco Martínez Bordiú ha llegado incluso a tirar al suelo a la vigilante de la estación. El resto de los vigilantes de la estación han logrado retener al nieto de Franco hasta que ha llegado la Policía Nacional. Los agentes han denunciado al agresor por vulnerar la ley de seguridad ciudadana. La víctima, según informa la web del diario aragonés, ha sido atendida en una clínica de Zaragoza y por el momento se desconoce si ha presentado denuncia.

Entregados los cuerpos de Los cuerpos de 12 republicanos fusilados por la Guardia Civil en 1947

Los cuerpos de 12 republicanos fusilados por la Guardia Civil en 1947 y enterrados en una fosa común en la sierra de Gúdar (Teruel) reposan desde ayer en paz.

La Asociación Pozos de Caudé, que se encarga de recuperar la memoria de los desaparecidos durante la Guerra Civil y la dictadura en la provincia de Teruel, entregó ayer en la pequeña localidad de Aliaga los restos de estas víctimas a sus familiares.

En un homenaje celebrado en el Ayuntamiento, los descendientes de estos represaliados también recibieron un informe forense, en el que se detalla todo el proceso de identificación de los cadáveres, que ha resultado largo y laborioso debido al mal estado que presentaban los cuerpos.

Hemos perdonado, porque no queda otro remedio, pero es algo que no se puede olvidar porque sería un acto de bajeza y de cobardía. Forma parte de nuestra historia y, por muy dura que sea, no se puede perder en la memoria”, explicó Isidro Guía, quien fue alcalde del PSOE en Andorra (Teruel) durante 20 años y senador en dos legislaturas.

Fue él quien, después de una búsqueda que duró 55 años, localizó la fosa de Gúdar donde se hallaban enterrados cuatro familiares suyos. Gracias a su tesón y a una investigación paciente y constante que comenzó en 1947, cuando aún era adolescente, fue posible encontrar el lugar donde la Guardia Civil asesinó a 12 vecinos de la zona, acusados de colaborar con los guerrilleros antifranquistas, también llamados maquis.

Este sangriento episodio está documentado por numerosos historiadores y expertos en el tema.

Tiro en la nuca

El 28 de septiembre de 1947, un grupo de guardias civiles al mando del general Manuel Pizarro Cenjor (abuelo del diputado del PP y ex presidente de Endesa Manuel Pizarro) encarceló, torturó y fusiló a 24 hombres acusados de ayudar a los maquis.

Primero fueron trasladados a la casa cuartel de Alcalá de la Selva, donde fueron torturados y vejados. Después, ya malheridos, los dividieron en dos grupos: la mitad fueron enviados a Mora de Rubielos y la otra mitad a Gúdar. Todos ellos, excepto uno que logró escapar, fueron asesinados y rematados con un tiro de gracia.

Los guardias colgaron los cadáveres en un pinar para asustar a la población

Una vez muertos, los guardias los colgaron en un pinar para asustar a la población. Fueron enterrados en dos fosas comunes en medio del monte. Once cadáveres permanecen aún hoy en la fosa de Mora de Rubielos. La otra tumba, en Gúdar, fue descubierta por Isidro Guía en 2002. Junto a los esqueletos se encontraron casquillos y balas de pequeño calibre. Fue en 2006 cuando se procedió a exhumar los cadáveres que ayer recibieron sepultura.

“Fue todo por venganza”, recuerda el presidente de la Asociación Pozos de Caudé, Francisco Sánchez. Pocos días antes de la matanza, una partida de los maquis ocupó Gúdar, donde mataron a ocho personas, entre ellos tres niños, para vengar la muerte de la mujer de un guerrillero.

La respuesta de la Guardia Civil y el Ejército fue inmediata y terrible: por cada víctima de los maquis serían asesinadas tres personas. “Detuvieron a 24 hombres bajo la acusación formal de colaborar con la guerrilla, pero no pudieron demostrar nada.

El único objetivo de las autoridades franquistas era aterrorizar a la población y darles a entender lo que les podía ocurrir si ayudaban a la gente del monte”, relata Sánchez. No hubo juicio, ni consejo de guerra ni ningún otro tipo de proceso penal. “Les tocó a ellos por el simple hecho de ser militantes de izquierdas y defensores de la causa republicana. Sin más”, cuenta un familiar. La mayoría de los muertos eran mineros, pero también había maestros, practicantes o masoveros.

Han pasado 62 años desde que se cometió aquel crimen. El silencio se impuso en los pueblos y, aún hoy, son muchos quienes prefieren ni oír hablar de aquel suceso. Los amigos y familiares de las víctimas se acostumbraron a vivir con el miedo sobre ellos. Tanto, que muchos emigraron a las ciudades por temor a posibles represalias. Mientras, los verdugos y los delatores de los fusilados gozaron de una impunidad total.

Gúdar

Gúdar

El testigo no puede mentir; el imputado, sí

La citación a declarar del presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, “en calidad de imputado” en un delito de cohecho, significa, en primer lugar, que Camps es la persona contra la que se dirigen las actuaciones y que gozará de todas las garantías.

Camps tendrá que comparecer asistido de abogado y tiene derecho a ser informado de la acusación, a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable. Puede guardar silencio, contestar sólo a lo que le parezca, no contestar a nada e incluso mentir sin que se deriven responsabilidades por ello. Si hubiese sido llamado como testigo no podría estar asistido de abogado y estaría obligado a decir la verdad.

El delito de cohecho que en principio se le imputa parece corresponder al tipo del 426 del Código Penal, que castiga con pena de multa de tres a seis meses al funcionario que admitiere dádiva o regalo que le ofrecen en consideración a su función, o para conseguir un acto no prohibido legalmente.

Mayor Oreja, el defensor del franquismo “Y hay que ver que aun queda jentuza que los votan”

Jaime Mayor Oreja vive encallado en el PP más cavernícola, para mal de esta sociedad nuestra que tan necesitada está de alternativas de todo tipo. Como bien decía la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, en una entrevista reciente, se echa en falta una oposición a la altura de las circunstancias, porque “el PP sólo tiene estrechez de miras y miopía partidaria. No sabe proyectar, ni tener ambición de país o proyecto de futuro.

Hace dos años, Mayor Oreja, cabeza de lista de los populares a las europeas, se negó a condenar el franquismo, después que en el 2002 ya su propio Partido había firmado en el Congreso, junto a todos los grupos políticos, una condena unánime a ese “régimen totalitario, contrario a la libertad y dignidad de todos los ciudadanos”, como se recogía en el texto.

Franquismo: “mitos infinitos”
En un acto de prepotencia o de suicidio político, Mayor Oreja se negó a condenar el franquismo, y para su desgracia, lo hizo en letra impresa, en una entrevista en La Voz de Galicia, justificándose en que aquel régimen “representaba a un sector amplio de españoles, que lo habían vivido con naturalidad y normalidad”, se escudaba, además, en que se han hecho a su costa “mitos infinitos o exageraciones”, y a que la dictadura fue resultado de la guerra. Según su reflexión, los crímenes cometidos por Hitler, Mussolini, Stalin o Pinochet estarían legitimados por la historia, al haber sido apoyados por una parte importante de la población.

Los tres pies al gato
Vuelven estos días, quienes pretenden buscarle los tres pies al gato, a rebuscar en los preceptos ideológicos de Mayor Oreja. ¿Buscan que se retracte de lo dicho hace dos años? Sus declaraciones son un camino sin retorno, por más que el ex ministro se esfuerce ahora en intentar desdecirse, subido al carro de la campaña electoral. Le hemos visto en apuros en esa entrevista en el programa de María Teresa Campos en la que intentaba, a regañadientes, moderar su tono.

Los cafés con sabor popular
A falta de algo mejor, el PP ha apostado por Mayor Oreja para representar a España en Europa, a pesar de haber demostrado en los últimos años que ya no tiene nada que aportar, ni ganas de hacerlo. Su actividad en la tribuna europea, escasa como muestran los datos, evidencia que poco o nada defiende los intereses del país en Estrasburgo y que el ex ministro se ha aficionado a los cafés y las reuniones con sus colegas populares del EIN (Red Europea de Ideas, que aglutina a los conservadores europeos)

Sin presencia en la Eurocámara
La web Votewatch.eu, elaborada por académicos de la Universidad Libre de Bruselas y la London School of Economics, y que recoge minuciosamente la labor de los eurodiputados, deja la presencia de Mayor Oreja en las calificaciones más bajas. De los 52 diputados españoles, Mayor Oreja ocupa el puesto 35 en asistencias al pleno, habiendo faltado a 49 sesiones de trabajo. 

El diputado 696
Según su ficha parlamentaria, accesible a través de la web del Parlamento Europeo, el número uno de la candidatura del PP se ha dirigido al pleno 19 veces en cinco años, ha sumado su nombre al de otros parlamentarios en la presentación de siete resoluciones y ha hecho cinco preguntas a las demás instituciones. Los datos no indican que haya trabajado demasiado. Esta página, que recoge también las actividades de todos los diputados, lo sitúa en el puesto 696 entre los 920 parlamentarios que han pasado por la institución. De no incluir las bajas y los suplentes (la institución tiene 785 escaños) su clasificación habría sido aún peor.

No convence
Su proyecto político de una Euskadi en la que se prohíba hablar euskera, como bien lo aprendió de su bisabuelo; para el que la mujer o el Estado, que intenta protegerla, son asesinos de “prebebés”; de una sociedad católica cerrada a la idea de que la familia responda a un único formato negando los múltiples que hoy impone la realidad; de una Europa anclada en los valores neoliberales que llevaron a la economía a este punto en el que estamos. Ese proyecto añejo no convence.

Esencia rancia
Mayor Oreja es un político predecible. La nueva dirección del PP ha pasado este dato por alto. Es la vieja guardia, que agotó el discurso, y se hace evidente su cansancio, en su tono de voz, en sus modales, en esa esencia rancia que va dejando por los rincones de la Eurocámara.

La nueva cantera del PP
Mayor Oreja está invalidado para representar a la España moderna en Europa. El mundo avanza hacia un progreso al que el PP se niega a subirse. Si le votamos, si le permitimos que gane la Eurocámara, nos habremos equivocado. Por su parte, el principal partido de la oposición debería reflexionar sobre este punto y buscar en su cantera opciones mejores. El país también necesita de una rivalidad acorde con los tiempos que corren.